Buscar «la mejor empresa de reformas de Zaragoza» no lleva a ninguna parte, porque todas las webs del sector dicen serlo, la nuestra incluida hasta que quitamos esa frase. Lo que sí se puede hacer es comprobar cosas concretas antes de firmar. Esta guía es la lista con la que nosotros mismos aceptaríamos que nos examinasen.
Índice
- Lo que se comprueba antes de pedir presupuesto
- El presupuesto: cómo se lee y qué tiene que llevar
- Las cinco señales de que algo no encaja
- Empresa que ejecuta, gremios sueltos o intermediario
- Las preguntas que conviene hacer en la visita
- Opiniones: cómo se leen sin engañarse
- Y si te vas a quedar solo con una comprobación
Lo que se comprueba antes de pedir presupuesto
- Que la empresa exista y sea localizable. Nombre fiscal completo, CIF y dirección en la propia web, no solo un móvil y un formulario. El nuestro está en el aviso legal: SIXTY DECO PROMO SL, B26837237, calle Cádiz 3, 50004 Zaragoza.
- Seguro de responsabilidad civil en vigor. Se pide la póliza y el recibo del año en curso. Cubre lo que pase en tu casa y en la del vecino de abajo, que es donde acaban las averías de agua.
- Trabajadores dados de alta. Se puede pedir el certificado de estar al corriente con la Seguridad Social. Si en tu casa se hace daño alguien que no estaba de alta, el problema es tuyo.
- Obras terminadas que se puedan ver. No una galería de fotos de banco: obras con dirección aproximada, fecha y, si el cliente deja, una visita.
El presupuesto: cómo se lee y qué tiene que llevar
Un presupuesto de reforma no es un número. Si lo que te entregan cabe en un folio y pone «reforma integral de vivienda: X euros», no puedes compararlo con nada ni reclamar nada. Un presupuesto que se puede defender lleva:
- Partidas separadas: demoliciones, albañilería, fontanería, electricidad, alicatado y solado, carpintería, pintura, y los materiales de cada una.
- Mediciones: metros cuadrados de suelo, metros de alicatado, número de puntos de luz. Es lo que permite comparar dos ofertas de verdad.
- Calidades con nombre y referencia, no «gres de primera calidad». Marca y modelo, o un precio por metro de material como tope.
- Lo que NO está incluido, escrito. Aquí es donde aparecen los sobrecostes: retirada de escombro, licencias, ascensor o montacargas, desvíos de bajantes, imprevistos de estructura.
- Plazo y forma de pago, con los hitos ligados a obra ejecutada.
Nosotros damos el nuestro cerrado en 48 horas y por partidas. Si prefieres hacerte una idea antes de que vayamos, puedes mirar las guías de precio, donde publicamos horquillas reales por tipo de obra.
Las cinco señales de que algo no encaja
- Un precio muy por debajo del resto. Nadie regala metros. Casi siempre significa que faltan partidas que aparecerán a mitad de obra, cuando ya no puedes cambiar de empresa.
- Pago íntegro o muy alto por adelantado. Un anticipo razonable para materiales es normal; pagar la mitad antes de empezar no lo es.
- Sin contrato, solo el presupuesto firmado por ti. El documento tiene que obligar a las dos partes, con plazo y penalización por retraso si la hay.
- Presupuesto dado por teléfono o por fotos. Nadie puede cerrar un precio de reforma sin medir la vivienda y ver el estado real de instalaciones y suelos.
- «La licencia no hace falta». Casi siempre hace falta alguna, aunque sea una comunicación previa. Quien te dice que no, te está trasladando el riesgo a ti. Lo explicamos en la guía de licencia de obra en Zaragoza.
Empresa que ejecuta, gremios sueltos o intermediario
Hay tres formas de contratar una reforma y conviene saber cuál te están ofreciendo:
- Empresa que ejecuta con equipo propio. Un solo interlocutor y una sola responsabilidad. Es más caro por hora y más barato al final, porque la coordinación entre gremios no la pagas tú en días muertos.
- Contratar gremio a gremio. Sale bien si tienes tiempo, conocimiento y estás en la obra. El riesgo es el orden: un retraso del fontanero para al alicatador, y el alicatador ya se ha ido a otra obra.
- Plataformas e intermediarios. Te ponen en contacto con quien ejecuta, pero no responden de la obra. Comprueba siempre quién firma el contrato y quién tiene el seguro.
Las preguntas que conviene hacer en la visita
- ¿Quién va a ser mi interlocutor durante la obra y con qué frecuencia lo voy a ver?
- ¿Los oficios son de la empresa o subcontratados? Si son subcontratados, ¿quién responde de su trabajo?
- ¿Qué pasa si aparece algo oculto al picar? ¿Cómo se valora y quién decide?
- ¿Qué plazo real, contando la semana de acopios y la de repasos?
- ¿Qué garantía dais por escrito y sobre qué partidas?
- ¿Quién tramita la licencia y quién paga la tasa?
Una empresa seria contesta a las seis sin ponerse nerviosa. Si alguna respuesta es «eso ya lo veremos», esa es la que te va a costar dinero.
Opiniones: cómo se leen sin engañarse
Las reseñas sirven, pero no todas dicen lo mismo. Lo que informa no es la nota media: es qué cuentan las reseñas de tres estrellas, que suelen ser las únicas concretas, y cómo responde la empresa a las malas. Y desconfía de un perfil con muchas reseñas de cinco estrellas concentradas en pocos días.
Y si te vas a quedar solo con una comprobación
Pide el presupuesto por partidas con mediciones. Es la prueba que no se puede falsear: quien ha medido tu casa y sabe lo que va a hacer lo entrega sin problema, y quien no, no puede. Todo lo demás de esta lista se deduce de ahí.
Si quieres compararnos con esa lista delante, te medimos la vivienda y te damos el presupuesto cerrado en 48 horas: pedir presupuesto. Y si todavía estás viendo qué tipo de obra necesitas, en reformas integrales en Zaragoza está lo que incluye una reforma completa.
